Wednesday, October 24, 2007

Las pruebas del algodón

Hay quien es conservador y lo niega. Hay quien es liberal y no lo sabe. Están los que no se definen...¿quieres saber a qué lado perteneces? Por que, al final, todo se reduce a unas pocas cosas...

Prueba 1ª:
Caminas por el Paseo del Prado. Observas los árboles de mas de cien años, los museos, el Parque del Retiro y piensas...
a) una parte de esto me pertenece, porque se ha construido con el sudor del trabajo de mis padres.
b)camino por esta calle, y me pertenece tanto como a cualquiera que ponga su pié sobre ella.
c)no hay tercera opción.

Prueba 2ª:
Se produce un tsunami en Thailandia. Te encargan de rescatar a los supervivientes. La situación es crítica, no tienen ni comida ni agua, están aislados. En tu helicóptero caben 50 personas.
Sabes que en un hotel hay 49 turistas españoles, pero en una aldea hay 50 tailandeses.
a)Rescatas primero a los turistas, podrían ser tu familia.
b)Siempre es mejor tratar de salvar a una persona más, aunque sea desconocida.
c)No hay opción c, solo tienes un helicóptero, y es muy lento.

Creo que todo es así de sencillo, jugar a su juego, o no.

8 comments:

Anonymous said...

Creo que no todo es así de sencillo. Creo que es posible sentir que algo es tuyo, o que tú eres parte de algo, y no por ello pienses que sólo te pertenece a ti o a los que son como tú. Se trata de compartir. Las cosas nunca son blancas o negras.

Koke said...

Sí, es lo típico, no todo es tan sencillo, yo no soy racista pero estos negros...no, no, si yo tengo muchos amigos maricones peeeero...

Simplemente contésta(te) las pruebas...no hay tercera opción, lo que no signifique que una sea mejor que la otra.

Anonymous said...

ojalá fuera tan sencillo como para ti. De verdad, te envidio. Eres todo un ejemplo a seguir.

Koke said...

Mmmm, ironic mode off, please.
No digo que sea sencillo hacer las cosas bien...sólo que es sencillo saber a qué lado quieres estar.
Complicado es, por ejemplo, vivr consecuentemente a tu elección...

Anonymous said...

Pues paseando por el Paseo del Prado siento que qué hijos-de-puta los reyes que exprimieron a "su" pueblo (y a otros que no eran "suyos") para reunir oro como para hacer semejante museo-Paseo-demáshistorias pero que qué orgullo aquellos que vinieron despues que pensaron que semejante patrimonio cultural no hay que venderlo y sacar pelas sino conservarlo. Koke ¿has pensado cuantas vidas se salvan con lo que te fundes en cañas cada año? ¿vives de un modo austero o te das caprichos que valen más que una vacuna contra la poliomielitis? El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra, pero lanzarla y seguir pecando se llama hipocresía.

Koke said...

Pues no sé, a unos 3 euros por semana de media, según Intermón creo que con 3 euros al mes se salva una vida, o sea que mueren tres niños por tomarme cañas toda las semanas (...)
Pero da igual, porque todas las ongs son corruptas y, si no, los Gobiernos a los que les llegan las pelas.
Cuando quiera postear sobre qué fácil es hacer las cosas bien, de lo cual tengo la conciencia muy tranquila (con cifras
), lo haré, pero, por ahora, prefiero mantenerme on topic, y este post era, anonymous, de lo sencillo que es saber a qué lado de la raya quieres estar. Y es que una línea divide el mundo en dos (pues es sabido que una línea no tiene grosor y además es infinita).

dharma said...

el primer paso es plantearte esas cuestiones, que hay quienes ni lo hace ni lo harán.

Anonymous said...

...pero siguiendo con esto... una vez por semana (o así), el diario "20 minutos", "metro" o alguno así publica una encuesta en la que vemos que la inmensa mayoría de los encuestados son cojonudos o quieren serlo. Por ejemplo, a la pregunta de ¿cómo reducirías el impacto ecológico de España? el 35% de los españoles propuso subir el precio de la electricidad y de los carburantes para reducir así el consumo. Pero ese 35% de personas bienpensantes, que tienen muy claro a qué lado de la raya están, tampoco hacen nada. O como mucho apagaron la luz un rato una vez como símbolo de protesta. No vale con estar a un lado de la raya. Ya no.